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El afamado antropólogo y arqueólogo nacional desnuda en esta entrevista su lado humano.

  • Texto: Araceli Shimabuko Reséndiz
  • 12 dic 2017
  • 9 min de lectura

Alfredo Delgado, un estudiante

‘Cachirul’, hoy es una eminencia

Alfredo Delgado Calderón, un reputado académico e investigador de talla nacional, devela su lado humano, su niñez y juventud en que ordeñaba y arreaba vacas, entonces sin la mínima intención de seguir estudiando; su experiencia efímera de talador y estudiante ‘cachirul’ por necesidad, hasta llegar a ser reconocido con su nombre en una biblioteca escolar de Tres Valles, Veracruz, y lograr los grados de doctor honoris causa y doctor en historia.


Apasionado de la arqueología y la antropología social, dos licenciaturas que cursó en la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana (UV), Campus Xalapa, Delgado Calderón, quien es oriundo de Cuatla, estado de Morelos, donde nació en mayo de 1963 y emigró con su familia, a los 6 años de edad, posteriormente estudió la maestría y el doctorado en historia en el Centro de Investigación y Docencia del Estado de Morelos (Cidem), actualmente Colegio de Morelos.


ALTAS NOTAS


Con el mejor promedio en la escuela primaria de Nuevo Morelos, lo enviaron a competir a Jesús Carranza, Veracruz, donde ratificó su logro y por ello lo mandaron a Xalapa a concursar para “El viaje de la amistad” y de más de 200 alumnos que participaron de todo el estado, sólo seleccionaron a 21 para saludar al presidente de la República.



LE CAMBIÓ LA VIDA


“Eso me cambió la vida, porque primero fuimos a visitar el gobernador del estado, Rafael Hernández Ochoa, quien nos manda al museo de Xalapa y me encantó, me fascinó y yo dije: esto quiero ser, yo quiero ser arqueólogo.


“Ahí nos recibió el maestro Ramón Arellanos, que después fue mi maestro y él nos explicó y nos dio una visita guiada por el museo y yo dije esto es lo que quiero”.


Por ello cuando construyeron la Secundaria Técnica en su comunidad, se inscribió de inmediato, porque quería seguir estudiando y ser arqueólogo.


OTRA VIDA MÁS ALLÁ DEL RANCHO


En este periplo, los aplicados estudiantes también visitaron en la ciudad de México al presidente de la República, José López Portillo, en cuyo nombre los recibió el secretario de Educación Pública, Porfirio Muñoz Ledo; igual el jefe del Departamento del Distrito Federal, Carlos Hank González.


“Y me di cuenta que había otra vida más allá del rancho, más allá de cuidar vacas y ordeñarlas, que había muchas cosas interesantes, yo dije, quiero ser arqueólogo. Estuvimos casi un mes en ese viaje, visitamos muchos lugares y yo dije, quiero irme a estudiar a Xalapa”.


CIRCUNSTANCIA AFORTUNADA


Al concluir la instrucción secundaria, no podía seguir estudiando por falta de dinero.



No obstante, hubo una circunstancia afortunada: por su buen promedio escolar durante los tres años le dieron una beca de 100 pesos mensuales, que sólo podía cobrarla en Xalapa, a donde el pasaje costaba 160 pesos en viaje redondo, entonces nunca la cobró, pero como no caducaba a los 3 años fue a recuperar los pagos.


“En esa ocasión, en la central camionera de Xalapa coincidí con el historiador Mauro Vázquez, quien fue mi profesor en la secundaria, un excelente maestro, quien me llevó a cobrar mi beca y me dijo:


“Yo tengo un amigo que es dueño de una preparatoria particular, si te vienes yo te recomiendo y no te va a cobrar nada, tú tienes buen promedio, entonces me inscribí y con mis 3 mil 600 pesos pagué 4 meses de pensión y así fue como me quedé en Xalapa y empecé a estudiar la preparatoria”.




TRABAJABA Y ESTUDIABA



Al tocarle el auge del complejo petroquímico de La Cangrejera, viajaba a trabajar uno o dos meses para juntar dinero y se regresaba a estudiar a Xalapa.


Durante la preparatoria su padre no lo apoyó, “tenía que venir a trabajar a su rancho que tenía cerca de El Súchil para que me diera dinero”. En la carrera, aún separados, a veces lo apoyaba su mamá o su papá y en otras trabajaba en lo que él pudiera.



FUE ‘CACHIRUL’


“Aprendí mucho porque en ese tiempo los porros de Leyes de la UV controlaban los exámenes, entonces cuando alguien reprobaba metían a otro de ‘cachirul’ para que hiciera los exámenes extraordinarios y así, entonces yo entraba, me ponía a leer y me pagaban y con eso ya tenía para vivir 15 días o un mes, porque ellos cobraban bastante bien; aprendí mucho de leyes, de biología, incluso quise estudiar leyes, pero no me daba tiempo”.

--Por su gran sabiduría, Alfredo Delgado Calderón es una biblioteca itinerante, una eminencia académica, pero ¿se siente satisfecho en su lado humano?


--Me siento muy contento, primero porque en esta situación en que está el país yo estoy haciendo lo que me gusta. La verdad, yo estudié para ser arqueólogo, la arqueología me encanta, me apasiona, pero yo sentía que la Arqueología no era suficiente, la veía muy técnica y por eso estudié Antropología Social.


Recién egresado descubrí una historia: yo siempre pensé que la historia ya estaba escrita, que es lo que nos hacen creer cuando nos obligan a estudiar historia patria y resulta que no, que la historia está por construirse y se puede construir desde diferentes puntos de vista y me di cuenta que había un gran vacío en la historia del sur de Veracruz.


APASIONADO EXCAVADOR Y BIBLIÓFILO


“Me apasiona excavar, me apasiona meterme a las bibliotecas, meterme a los archivos y me pagan por eso, que es lo mejor. Yo, la verdad, crecí en una comunidad eminentemente agropecuaria, no tenía ni la visión ni obviamente el conocimiento de lo que era la academia. En nuestra comunidad las únicas carreras en que se pensaba eran las de técnico agropecuario, veterinario, abogado o doctor, no tenía idea, entonces tuve que salir del pueblo para estudiar la preparatoria, que en esos tiempos había muy pocas preparatorias, me tuve que ir hasta Xalapa, con muchos sacrificios. Qué bueno que me atreví, porque conocí otro mundo, conocí muchas cosas más”.


NUNCA PENSÓ SER FAMOSO


“Nunca pensé que iba a escribir tantos libros, que iba a hacer tantos videos, que iba a estar en programas de televisión compartiendo con la gente todos estos hallazgos que tenemos tanto en los archivos como en los proyectos de arqueología, que hemos también tenido proyectos de sísmica donde hemos registrado más de 2 mil sitios arqueológicos en el sur de Veracruz, nada más. Muchos de estos sitios yo los conocí siendo niño, montado a caballo, arriando vacas y después regresé como académico dirigiendo un equipo y es totalmente distinta la visión”.


COMPARTE OTRA PARTE DE LA HISTORIA


“Cuando estaba allá y preguntaba a los viejos el porqué de los montículos y de las ollas antiguas, siempre me decían que eran cosas de antes del diluvio y hoy puedo compartir con los jóvenes y con la gente en general otra parte de la historia que ellos desconocían y eso querámoslo o no, nos da identidad, nos da raíces ciertas de lo que somos y nos da certeza de hacia dónde vamos”, narra, quien también ha participado en distintos cursos y seminarios en diferentes temáticas.


ACADÉMICO Y SERVIDOR PÚBLICO


Su trayectoria académica va de la mano con la de funcionario público; entró como promotor de la Unidad Regional Sur de Veracruz de Culturas Populares, donde fue promotor cultural e investigador hasta ser jefe de dicha unidad; en el período de 1987 a 2006.


CARGO NACIONAL


Fue subdirector de Arte Popular de la Dirección General de Culturas Populares, en la Ciudad de México, donde llevaba dos programas nacionales, el de Arte Popular y el de Música Popular.


“Fue un periodo muy bonito porque conocí todas las expresiones tradicionales de la música, de las artesanías; producimos 40 discos compactos y 18 libros, de 1997 a 2000. Fue un periodo muy intenso, conocí casi todo el país y conocí a los grandes académicos”


Posteriormente regresó como jefe de la Unidad Regional de Culturas Populares.


Luego en 2006 se integró como profesor-investigador del Centro INAH-Veracruz y de 2010 a 2011 fue subdirector de esta misma institución.


SU IDEOLOGÍA ES DE IZQUIERDA


De ideales políticos de izquierda, el afamado intelectual de origen morelense asegura que ningún autor, libro o frase lo han marcado “depende de cada etapa de tu vida”.


“Hablando de frases y de autores, un poema que me encantó y que sigue siendo de alguna manera mi lema es el Asonancias de Díaz Mirón:


“Sabedlo, soberanos y vasallos, próceres y mendigos: nadie tendrá derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto...”


Eso lo llevó a militar en el Partido Comunista, en Xalapa, en su transición al Partido Socialista Unificado de México (PSUM), del que fue militante de lleno, en un momento en que “ser oposición era difícil”, porque pese a que el partido estaba reconocido y tenía un diputado local, el maestro Ernesto Gerardo Hernández Panes, la policía los perseguía a macanazos y los encarcelaba en las congelantes celdas de la capital, cuando por las noches ellos pintaban consignas en las bardas particulares, incluso con el permiso de los dueños.


A él no lo detuvieron, pero a otros compañeros sí, por ello tenía que avisarle a Hernández Panes, quien era diputado y fue su maestro, para que fuera a excarcelar a los compañeros jóvenes del PSUM.


Incluso revela que con ideales de izquierda fundaron el periódico El Universitario en la Unidad de Humanidades, con Daniel Bello López, “quien actualmente es un excelente antropólogo”. Tenían un comité de base en Humanidades, con el maestro Panes, con Consuelo Ocampo, quien después fue diputada del PSUM.


“Me toca incluso la transición del PSUM al PMS y luego para la fundación estatal del PRD fue delegado por Jesús Carranza”, instituto del que ahora no quiere saber nada.


LIBROS, HIJOS Y ÁRBOLES.


Enumera que ha escrito casi 40 libros en forma individual y en coautoría y menciona que tiene una hija biológica, dos adoptivos y ha sembrado muchos árboles.


Detalla que el Centro INAH-Veracruz está terminando un libro en donde participan 12 autores, del que él escribirá la parte revolucionaria y que se publicará el año próximo.


Pero también el Senado de la República le pidió uno, que ya está escrito y lo van a editar.


Asimismo, “hemos estado haciendo una serie de programas con Telever, sobre los 500 años de la ciudad de Veracruz, ya llevamos 3 años grabando distintos programas y de distintos temas: piratas, los negros, migraciones, la música popular, etc. Y la primera quincena de septiembre grabamos un vídeo clip”.


LIBROS PENDIENTES


“Tengo varios libros, no exactamente todos los que quiero, yo creo que por lo menos tengo 10 libros más pendientes y quiero lograrlos en el mediano plazo. Tengo una hija preciosa, Dainí Delgado Arias, que es una muy buena muchacha, muy inteligente, que la adoro, la quiero muchísimo y tengo dos hijos adoptivos que más bien ellos me han adoptado a mí como papá.


“Y de sembrar árboles, he sembrado muchos, no nada más uno pero también he tirado muchos, hubo una temporada en que siendo estudiante me fui a Campeche un mes para trabajar en los desmontes, me pagaban 30 mil pesos por tirar una hectárea de selva, me tiraba una hectárea en 15 o 20 días y con eso tenía para pagar la pensión mensual de 5 mil pesos durante 6 meses.


TOMA CONCIENCIA ECOLÓGICA



“Ahí empecé a tomar conciencia, porque en la tala no nada más son árboles, son nidos de aves, madrigueras de animales, de víboras, armadillos, tejones, entonces llegó un momento en que yo mismo ya no lo quise hacer, en ese tiempo no había tanta conciencia sobre la ecología. Es más el propio gobierno exigía que los propietarios tiraran la selva si no; no les daban los apoyos ni les llegaban los créditos, porque tenían que sembrar pasto para criar ganado.


“En Campeche se empezaron a tirar miles de árboles y me di cuenta que la riqueza de la selva es impresionante y nos la estábamos acabando, entonces me voy al otro extremo: empiezo a ser ecologista y a participar en los grupos que se oponen a la tala de los bosques y ya como funcionario apoyamos varios proyectos de reforestación y ecología en la sierra de Santa Martha, la regeneración de los bancos de ostión, la reforestación de los manglares, la siembra de vainillas, varios de esos incluso ganaron premios nacionales.


LIBROS ESCRITOS


En coautoría con los maestros Ponciano Ortiz y Carmen Rodríguez, escribió uno sobre las excavaciones arqueológicas en El Manatí.


También en coautoría, Relatos históricos de Tlacotalpan, donde relata las rebeliones indígenas en el estado de Veracruz y la república de indios de Tlacotalpan.


Un folleto denominado Acayucan, tierra sublevada, que después se transformó en el capítulo de un libro.

Historia, cultura e identidad en el Sotavento.


Mercados de la ciudad de México, que habla de los mercados más emblemáticos, abarcaron cerca de 40, de los de 320 que existen.



El tercer general, que describe la participación del general Antonio Portas Domínguez en la Revolución Mexicana en el estado de Veracruz.


Segundo tomo que es el Catálogo de documentos, que está por editarse.


La Revolución en Coatzacoalcos, que es una compilación de documentos.


Está preparando otro sobre documentos históricos de la revolución en el viejo cantón de Acayucan.


Las músicas que nos dieron patria, en coautoría, que habla del son jarocho ligado a la revolución y a la identidad.


Historia de periodismo en Veracruz (UV)


Los Tuxltas (Tenaris-Tamsa)


Son Jarocho tradicional (Tenaris-Tamsa)


Es así como el prestiguiado profesionista, que fue un joven de campo que arreaba vacas, estudiante, ‘cachirul’, escritor y un afamado investigador con grado de doctor honoris causa y doctor en historia, narra su historia de vida y nos deja una gran enseñanza en la entrevista para los lectores de magacín expresionismo periodístico.

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